Un libro que Franco escribió en secreto, porque cuando lo publicó, en 1952, perdida la Segunda Guerra Mundial por sus aliados, las potencias del Eje, ya estaba mal visto criticar a los masones y, por asociación, a los judíos.
Porque lo que no es muy conocido Franco expresó opiniones duramente anti judías incluso después de que la Alemania de Hitler fuera derrotada. A finales de 1946, y como reacción directa ante las condenas de la ONU, comenzó un ciclo de artículos contra la Masonería en el diario falangista Arriba, que firmó con el pseudónimo de Jakin Boor, y que más tarde recogió en forma de libro.





